llamé por teléfono al servicio de reparaciones de kodak:

– 155 eurillos de nada? bien, estooOOOooo… lo consultaré. si me decido volveré a llamar.

sabiendo que no la iba a mandar a reparar (por el mismo importe me compro una nueva con mejores prestaciones) empecé a quitarle tornillos. nada; no había manera de desmontar la parte problemática. consulté en internet (con la inestimable colaboración de blagdaros y akin) precios, marcas, posibilidades… y, cuando ya había decidido cuál la reemplazaría (una canon con una pinta excelente), me miró desde la cómoda, destartalada y con sus vergüenzas al aire. le devolví la mirada, me acerqué y presioné, estrujé y apliqué fuerza en lugar de maña. tras unos ruidos poco agradables, el objetivo volvió a una posición más o menos normal. probé a encenderla y… había practicado un perfectísimo arreglo a la española!!! y, como siempre que se arregla algo… me sobran piezas.

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