ah, la tilde, esa leve pincelada que unos odian y otros aman…

como bien es sabido, en castellano algunas palabras se diferencian de otras por medio de la tilde. la tilde es, en este caso, un signo diacrítico. ejemplos claros de ello son “se” pronombre y “sé” verbo, “mí” pronombre y “mi” determinante posesivo…

pues bien, lo mismo que sucede con mi-mí, sucede con ti-tí:

es para mí —> es para tí

mi casa, mi coche y mi amigo —> ti casa, ti coche y ti amigo

por esta razón, para evitar equívocos, “ti” debe, en ocasiones, llevar tilde.

mode irónico OFF

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