hace algunos años, en uno de los sitios en los que trabajé, había muchas “niñas monas”. fue ahí donde descubrí que realmente hay mujeres que cumplen los requisitos de las “leyendas urbanas” que obligan a que, cuando dos o más de ellas están juntas y en actitud relajada, hablen de… trapitos. qué cosa más aburrida! que si “he visto tal camiseta en tal sitio” o “me he comprado un bolso a juego con aquella pulsera que te enseñé el martes” o incluso “viste la falda de tal tienda? me la pienso comprar en color hueso, proque mi amiga mari ya se la compró en azul y no vamos a ir iguales”.

el problema no sería tal si la conversación no tuviese una duración diaria aproximada de media hora que, casualmente, era el tiempo de descanso que teníamos antes de volver al trabajo.

hace unos días, en otra situación relajada, sucedió algo similar… cuando me acercaba al “sector femenino” de la fiesta empecé a oír la conversación y decidí dar media vuelta mientras miraba a mi acompañante. lo siento, lo siento de veras, pero no soy capaz de seguir una conversación que versa exclusivamente sobre ropa, maquillaje, peluquería y zapatos. como mucho podría asentir con la cabeza y sonreír con un gesto mezcla de interés, curiosidad y alegría. de cuando en cuando un movimiento de cejas, una sonrisa más amplia… y el deseo constante de que la tortura acabe ya.

el asunto empeora cuando la persona que habla sabe perfectamente que no te interesa el tema (ni saber la cantidad de marcas pijas que guarda su bendito armario) pero ha decidido que te lo va a contar. te va a contar la ropa que se compró recientemente, la que se comprará cuando su silueta sea la que desea, la que le comprará a la hija de nosequién y de paso, como quien no quiere la cosa, te preguntará si conoces a tal o cual diseñador, a tal o cual marca de vino (he dicho que no me gusta el vino?) o si has probado tal o cual plato exótico… sí, así, como sin darle importancia, como queriendo ser más que tú mientras, con la otra mano, te tiende su mano de “sincera amistad”.

menos mal que también conozco a gente agradable…

Anuncios