ya casi llega el siguiente y yo, con la pereza que me caracteriza en estos casos, todavía no he hablado del anterior.

el pasado fin de semana fue uno de esos que quedan a modo de retazos para futuras consultas mentales. me sentí apoyada, querida, agradecida y triunfadora.

tengo todavía en la cabeza las miradas y las risas con eva, las visitas preocupadas de álvaro, los dolorosos masajes de esther, el apoyo de tere, la voz de mi madre al otro lado del teléfono, la fantástica cena y todo lo que ella trajo consigo*… si tengo que sentirme triunfadora es, más que por el bonito precioso mágico trofeo, por las personas que tengo a mi alrededor.

* 😉

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